
Todo lo que tu comunidad necesita. Nada que no necesite.
Cada función existe por una razón: devolver tiempo y buena voluntad a tu comunidad. Aquí está el cuadro completo — y por qué importa cada pieza.

Juntas y votaciones que pertenecen a todos
La junta de vecinos es donde la comunidad se hace o se deshace. Condoclar la convierte en algo que hasta apetece: corta, justa y puntual.
Juntas que respetan la tarde de todos
Los vecinos proponen puntos del orden del día y votan lo que importa. Confirmaciones, voto delegado, invitaciones de calendario y actas registradas para siempre. Para que la junta sirva para decidir, no para discutir qué discutir.
Votaciones y escrutinios, como es debido
Votaciones formales con papeletas de verdad, resultados claros y registro permanente — incluidos los propietarios que no pudieron asistir. Para que las decisiones las tome la comunidad, no quien se quedó hasta el final.

Finanzas que cualquier vecino puede leer
La mayor parte de la tensión en una comunidad es, en el fondo, dinero que nadie puede ver. Condoclar pone cada euro a la luz del día — y quita de encima las conversaciones incómodas. Lleve las cuentas un tesorero voluntario o un administrador profesional, todos los propietarios leen los mismos números.
Presupuestos que todos leen
Categorías, movimientos y totales siempre a la vista, con importación de CSV y vista previa antes de confirmar nada. Para que «¿a dónde va el dinero?» sea una pregunta que nadie tenga que hacer.
Cuotas sin momentos incómodos
Planes de cuotas, registro de pagos y una vista clara de quién ha pagado — lo gestiona el sistema, no un vecino llamando a la puerta. Para que el dinero nunca se interponga entre vecinos.
Documentos, seguros y fáciles de encontrar
Contratos, documentos financieros y archivos en un solo lugar, con visibilidad decidida por tu comunidad. Para que la respuesta nunca sea «está en un cajón en casa de alguien».
Informes mensuales, escritos para personas
Un resumen mensual claro de la actividad, las finanzas y las decisiones — generado automáticamente. Para que todos estén informados sin que nadie tenga que informar.

Del «alguien debería…» al «hecho»
Un edificio se mantiene querido cuando los problemas pequeños se arreglan pronto, con gente de confianza. Condoclar convierte el mantenimiento de carga en rutina.
Obras de mantenimiento con memoria
Avisa de un problema, coméntalo, vota prioridades, vincula un proveedor de confianza y sigue la obra hasta el final — con fotos del trabajo terminado. Para que los problemas pequeños se arreglen antes de hacerse grandes.
Un directorio de proveedores compartido con las comunidades cercanas
Profesionales recomendados y valorados por comunidades vecinas reales — en privado, nunca en internet. Para contratar por la palabra de tus vecinos, no por la reseña de un desconocido.

Una comunidad fácil de unirse y fácil de escuchar
El software solo construye comunidad si cada vecino puede participar — sea cual sea su idioma, su horario o su paciencia con las aplicaciones.
Miembros, invitaciones y enlaces de acceso
Invita por correo o comparte un enlace: un toque y están dentro, con roles que dejan claras las responsabilidades. Para que unirse sea lo más fácil que hace tu edificio.
Notificaciones que respetan la atención
Cada vecino elige de qué quiere enterarse y cómo. Para que la aplicación trabaje para ti — nunca al revés.
Seis idiomas, una comunidad
English, Português, Español, Français, Italiano y Deutsch. Cada vecino participa en el idioma en el que piensa. Para que el idioma nunca sea la razón por la que alguien calla.
El software debería desaparecer en el fondo, como la buena fontanería. Solo se nota por la calma que deja.
Menos gestión. Más vecindario.
Empieza por la función que tu comunidad más necesite — el resto estará esperando cuando estés listo.
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